sábado, 23 de mayo de 2015

SADABA (ZARAGOZA)


El castillo de Sádaba se encuentra erguido sobre la roca, en lo alto de un pequeño cerro, sobre la localidad de Sádaba (Sadaba en aragonés), en la comarca de Cinco Villas, a 90 kilómetros al norte de Zaragoza, a 20 kilómetros del municipio de Ejea de los Caballeros y en la frontera con la comunidad autónoma de Navarra. Cerca de ella corre el río Arba, afluente del Ebro. El castillo está elevado unos quince metros sobre la villa que estuvo en un principio a sus pies, pero en el siglo XV se trasladó al otro lado del río.
La zona de Sádaba se empezó a repoblar en el siglo XI. En 1099 eran sus señores García Garcés y su esposa Blanquita (o Velasquita). R. del Arco publicó un documento firmado por Alfonso I en 1125 que hablaba del castillo. Sin embargo la fortaleza actual no puede coincidir por estilo con la del siglo XII, por lo que se considera que hubo un castillo anterior al actual datado en el año 1125, fundado por Alfonso I El Batallador. En 1159 era propiedad de un hijo de los señores, Don Pedro García, lo que significaba un señorío hereditario, algo nada común en Aragón durante el siglo XII.
El Castillo de Sádaba es de estilo bajomedieval con decoraciones cistercienses del siglo XIII. No muestra elementos defensivos, como la torre del homenaje o el foso o la barrera; las saeteras y los vanos son escasos y no posee matacanes. Como propias defensas tiene el grosor de sus muros, con torres cuadradas rematadas en almenas, y los adarves; a parte del acceso en recodo, de influencia árabe.
Se aprecia en él la transición del modelo de castillo arcaico -entendido como una torre principal al interior del recinto amurallado-, pasando a ser una especie de ciudadeladefendida por torres y muros en su periferia. Responde a una nueva tipología de fortalezas que por aquel entonces se levantaban en algunas partes de Europa, y conocido como «Formula de Felipe Augusto».
Fue escenario de numerosas guerras. En el siglo XVI se mantuvo en buen estado pero se abandonó en los siglos siguientes. Durante muchos años la fortaleza de Sádaba se mantuvo en total y absoluto abandono. En la actualidad ha pasado a manos de la administración provincial de la Diputación General de Aragón que se encarga de su restauración y conservación, ya que se encuentra bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. Gracias a ello hoy en día es visitable por medio de la Oficina de Turismo de Sádaba.
En su interior se organizan actividades culturales como exposiciones de arte y talleres


viernes, 15 de mayo de 2015

ANDORRA




No se han encontrado restos que demuestren la existencia de una población durante el paleolítico.
Pero si existen evidencias de que la zona estuvo habitada en tiempos neolíticos (3500 A.C. – 2000 A.C.) pequeños grupos de gente vivían en las cercanías del Río Valira, sobre todo en la parroquia de Sant Julià de Lòria. Otros pequeños grupos viven en grutas en la Cima de Pal, en el Roque de Llunsí, en La Massana y en Arinsal. En el año 1959 se descubrió el esqueleto más antiguo encontrado en Andorra. Se trataba de una persona que vivió hace unos 4000 años que fue localizada en la “Balma de la Margineda”, donde también se encontraron puntas de flecha, industria del sílex, objetos de hueso, cuentas de collares, fragmentos de cerámica, etc.

Poco a poco, con la instalación de poblados al pie de la Sierra de Enclar, en la Robleda de Cedre y otros puntos pasan a la Cultura del Bronce, progresando también en la megalítica, como lo demuestra algún dolmen en Encamp, grabados rupestres como los de la Roca de Les Bruixes, de Prats, de Ordino y de la Massana. De este período también se ha encontrado monedas Iberas en Sant Julià de Lòria.

Se sabe que los antiguos Iberos, Celtas, Cartagineses y Romanos que ocuparon el litoral mediterráneo utilizaron Andorra como refugio de batallas. Restos de monedas y pinturas evidencian la presencia de estos pueblos. En cuanto a la lengua, esta, en los Valles, era originariamente y con gran probabilidad una de tipo vasco-ibérico como lo demuestra parte de la toponimia andorrana, con consonancias vascas.

En 1943 el nivel de vida del Principado comienza a ser el de un país moderno. La población se duplica en doce años y llega a los 12.199 habitantes en el 1964. 

Tambien en 1943 comienza también el gran desarrollo comercial y turístico como consecuencia del aumento de nivel de vida. Se desarrollan las primeras instalaciones para la práctica de los deportes de invierno. El esquí es declarado deporte nacional. Comienzan a surgir nuevas generaciones de andorranos formados en el extranjero.

En la actualidad, Andorra se consolida como un gran centro turístico tanto en el sentido comercial como en la práctica de los deportes de invierno y de montaña.

Los ancestrales Copríncipes siguen representando la Cabeza del Estado en Andorra, pero puede decirse que tanto el Obispo de Urgel como el Presidente de la República Francesa, reinan pero no gobiernan en Andorra y representan al Principado aunque este mantenga su autonomía. Ambos tienen un representante permanente para Andorra.

jueves, 7 de mayo de 2015

SAN PEDRO DE ALCÁNTARA (MALAGA)


San Pedro Alcántara se encuentra situado en la Vega de San Pedro Alcántara, en una amplia franja costera delimitada por un semicírculo de quebradas sierras que la rodean. Al este la Sierra Blanca de Marbella, con su máxima cota el pico del Lastonar (1.270 m). Algo más al norte la Sierra Real o Real del Duque; La Sierra Palmitera tras la cual se asoman los picachos de la Sierra de Las Nieves y Tolox. Al oeste Monte Mayor, y por último cerrando la línea montañosa Sierra Bermeja.
Discurren por las laderas y pies de estas montañas tres ríos: Guadalmina, Guadaiza y Río Álvaro, y varios arroyos que salvan un gran desnivel en pocos kilómetros.
El límite sur lo constituye la propia costa del Sol, que consiste en una sucesión de playas, comenzando desde Cortijo Blanco, San Pedro Alcántara y por último la de Guadalmina. Todas estas playas están perfectamente cuidadas, habiendo sido la de San Pedro Alcántara - Guadalmina (4.900 m), con su nuevo paseo marítimo ajardinado, galardonada con Bandera Azul desde el año 1993.